Cartas de hoy. (II)

muerte-por-olvido

Hola Polo, cariño, soy Lili, tu esposa.

Hoy es Jueves, dieciséis de enero del año 2015 y después de no sé cuánto tiempo sigo estando en casa, a tu lado, aunque en ocasiones no me veas. Hoy te escribo para que sepas que no estarás nunca sólo si aún me queda aire que respirar.

Estarás aturdido y confuso pero tranquilo Polo, soy Lili, mi amor, tu esposa.

Si aún puedes leer estas líneas, remángate y mira ese tatuaje de tu brazo y ahora, gírate y a esa pelirroja de pelo desarbolado que tienes en frente, remángala también, y compara su dibujo de tinta con el tuyo. Hay una flor de cuatro pétalos, hecha con tus manos hábiles, nuestra firma, el sello de identidad de nuestra relación y por la que de nuevo has sabido que esta carta es mía para ti.

La has encontrado de nuevo y eso significa que has vuelto de tu viaje.

No te mudas y nunca me fui. Cambias los libros de cuarto como quien hace la mudanza. Dudabas si esos libros pedían un recogimiento tranquilo en la estantería de tu despacho o de una luminosidad mágica en las repisas de nuestro salón. Repites esto como siempre lo hacías y yo consciente ahí que dejo estas letras escritas para que las encuentres una y otra vez.

Hace algún tiempo vimos que comenzabas a olvidarte de cositas que nunca solías y que dudabas en otras de las que siempre eras firme. Decidimos, preocupados, acudir a un especialista médico y tras muchas pruebas y con certeza absoluta nos diagnosticaron una enfermedad que produce pérdida de memoria y episodios de desorientación, es Alzheimer.

No te asustes Polo, apóyate en mí, soy yo…soy Lili. Abrázate a mí y suelta la carta que te la recito a pies juntillas o si aún dudas de quien soy  sigue leyéndola que verás que te la canto tal cual está escrita para que te puedas confiar en mí de nuevo como siempre hiciste.

Tienes Alzheimer mi vida. Será la carrera más difícil a la que nunca te hayas enfrentado pero no irás solo porque aunque no seas consciente yo estaré a tu lado, incondicionalmente.

cartas de hoy

No hay cura Polo y sólo esto lleva a un camino, al que me enseña que incluso sin pasado, con un presente confuso y un futuro inexistente, incluso así de difícil, se puede seguir adelante, se puede. Seguirás como ahora recordando nuestra flor de cuatro pétalos, el aroma a café y el olor a tu perfume favorito de mujer del que siempre me dices, incluso estando ausente de ti, que puesto en mí es como inhalar estrellas fugaces.

No hay cura Polo y sólo esto lleva a una meta, a la que marcas cuando de lucidez te llenas y tras leer esta carta, secarte las lágrimas y besarme apasionadamente comienzas a ser consciente que hay que vivir el momento presente.

Planes de viajes, cenas y borracheras. Planes de noches en vela y madrugadas con ojeras, de trastadas, de chapuzones en el mar y de mojadas bajo la lluvia, de sexo en el ascensor y de besos con merengue en los labios, de buen vino, de siestas intempestivas, de caminar descalzos, de llantos, de risas y de abrazos que absorben boberías. De familia y amigos y de ausencia absoluta de estúpidas excusas.  De vida llena sies y de valientes noes cuando se deban, de morir atolondrados y cansados de tanto por hacer para que el aburrimiento se ancle en muelles olvidados. Planes que dejamos guardados en nuestro cofre de la suerte, donde tachábamos nuestros planes vitales realizados y donde añadíamos muchos más convirtiendo la lista en interminable. Algo imborrable a sabiendas que hoy, tú y nuestra enfermedad, el Alzheimer, nos deje un poquito huérfanos de todo esto.

Por eso quiero que sepas que conmigo estas a salvo, Polo, tu identidad, tu saber estar, tu valía como persona y tu belleza estarán siempre presentes y por si a alguien se le olvida, aquí estaré, como gata panza arriba, para recordar quien es este hombre a quien sigo amando, cuidaré y amaré siempre. Te sigo eligiendo a cada instante.

Eres Polo, y yo Lili y me encargaré que siempre lo sepas cada uno del resto de los días que nos quedan. Te amo.

ps: dedicado a mi abuela Marcelina donde quiera que esté y a todas las personas que sufren directa o indirectamente la enfermedad del Alzheimer.

 

 

 

 

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10 respuestas a Cartas de hoy. (II)

  1. RAUL HERNANDEZ AGUIAR dijo:

    Qué grande!! No lo olvidaré.

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  2. Onelia dijo:

    Sinceramente, precioso!! Te sigo desde hace poco y cada relato, cada historia es única y dejas esas ganas de saber cuando será la próxima….., gracias por compartir esas narraciones que son trocitos de vida. Un beso

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  3. Toti dijo:

    Uffffff Damiiiiiiii es increiblemente emotivo… Es dulce y amargo… Es una historia de amor preciosa … Triste y hermosa….felicidades amigo, tienes un arte increible … Gracias!

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  4. Mariam dijo:

    Que bonito 😢

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  5. José Miguel. dijo:

    Todo un derroche de piética humanidad. Tu abuela Marcelina te mira con una inmensa sonrisa. Gracias.

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