Isi, y si…

¡Isi…Isi! ¡joder! – lo saludó con lágrimas en los ojos y se abrazaron durante tanto tiempo que el llanto de ambos se secó al aire y terminó cuando las fuerzas de sus brazos se rindieron.

Néstor gracias…gracias por venir– le contestó después de tanto tiempo sin verse agarrándole la cara y dándose un beso.

isi, y si

En los alredores del tanatorio de Tejeda las flores de los almendros rompían de blanco a aquel atardecer ocre, el viento ausente dejaba paso al sonido dicotómico de las risas y los llantos por la muerte de su papá.

Lo único real era que el mismo día, en el mismo mes y hacía dos años, a Néstor también se le había muerto su mamá. Veintidós de Febrero del dos mis dos. Dos. Dos.

Néstor…le dije a papá que iba a ser abuelo…y durante sus meses de enfermedad él sonreía al imaginarlo porque se babeaba con Nani porque como decía él..”Nani era…¡guapa guapa! y gracias a ella Néstor mi nieta saldría como su mami: ¡guapa, guapa!”…jejeje…y nos partíamos de risa- se sinceraba entre sonrisas temblorosas de dolor.

Pero…Nani…tú…– dudó Néstor.

Sí, se fue en el peor momento…bueno…en el mejor momento…yo qué sé…se fue, se fue– se explicó apresurado Isi.

La vida pasa…y pasa de todo lo superfluo, de lo irrelevante, de lo insostenible, de lo controvertido, de lo difícil de explicar sin utilizar no más que las miradas, ese olor a támara o ese sexo con reverencias. 

La vida pasa…y pasa de aquellos y de ellas que ponen como excusas al tiempo, cuando no saben que coincidir cuerpo y alma,  con el reloj de arena en hora y entre tanta gente, es lo único que importa. 

isi, y si 2

– Pero Néstor, siempre papá creyó que iba a ser abuelo, porque como sabes, la verdad absoluta para él la daba sólo y sólo si se repetía dos veces la misma palabra, y yo le repetí mil veces por dos que iba a ser abuelito- seguía con la mirada chispeante contándome apasionado.

Sí, Isi, lo recuerdo. Recuerdo sus axiomas: feo, feo…era tarjeta roja, roja, roja…¿los Gigantes? eso es sur, sur, sur..– explicaba entre risas.

Y cuando hablaba de Nani…lechuza de luna llena, embrujo del sonido de las olas, olor a salitre, vaivén de las brasas del fuego…hablaba de: Nani, Nani guapa…guapa, guapa. Dos veces, y ratificaba lo que era. Lo que era- divagando seguían entre el tumulto y las controversias en el velatorio.

La vida pasa y lo única verdad absoluta que existe será aquella que te salga si la repites sin querer dos veces al viento, dos veces al viento. 

Prueba…

Nani, Isi, papá y Néstor hicieron de esta una bonita historia, una historia bonita. 

pd: ¿Isi, y si repetimos dos veces que nos queremos?

 

 

– 

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