Voyeur con sol sin sexo al cerrar los ojos a solas.
Voyeur de noche canalla sin pestañear con todos.

Voyeur del mar, de la uña de luna, de tus pecas, de mis miedos de día y de mi valentía a oscuras.
Voyeur con sol sin sexo al cerrar los ojos a solas.
Voyeur de noche canalla sin pestañear con todos.

Voyeur del mar, de la uña de luna, de tus pecas, de mis miedos de día y de mi valentía a oscuras.
Perdona a mi alma por esta falsa apariencia de prepotencia.
Decía que salvaba otras
y que era una mujer en un de hombre de transición.
Perdona a mi alma por creerse grande, cristalina y sabia
Regalaba tréboles pochos,
tonos tierra, sexo, drogas y rock and roll multicolor.
Perdónala porque ahora que sé que sin mi permiso se vendió bastarda,
puedo decidir a quién y a qué salvar ya que el diablo la compró barata.

Un incendio,
un corazón de tréboles,
rescatar unos lunares.
Un imperio,
un salazón salvado a la orilla de los mares.
Tu todo.
Mi para siempre.
El ojalá.
Mi oasis lleno de palmeras…
la nada.
Mi alma ya no vale…
conmigo…
sin ti…
en ese destino…
mi suerte…
tus hadas.
Años han pasado tras haberte ido ayer apresurada.
Mis días viendo el espejismo de tu silueta y los sollozos a oscuras
no se han calmado ni vendiendo mi alma a las hadas.
Sé que si firmo con el diablo, conseguirá que vuelvas
pero no he querido hacerlo porque tengo miedo, no te voy a mentir.
Y es que prefiero este dolor desgarrado
y todas las paranoias que me creo al imaginarte volviendo,

que me sigas, que me abraces, que me esperes, que me folles, que me hables y me hables, que despiertes desaliñada a mi lado, que me pellizques el culo, que sonrías, que sueñes en grande teniéndome cerca, que me acaricies, que me cantes, que corras lento, que duermas sobre mí, que me tires de los pelos, que calmes, que grites, que me sorprendas…que vivas…que me ames y que viva,
que el dar fe a que el diablo se viste de mujer y lleve exactamente de ropa tu piel.
Ya no duele.

No hay dolor ni gozo.
La dureza del vidrio y lo gruñón del cristal en la copa juntos
en un corazón roto.
Ya no duele.
Niños barbas y adultos bozos.
Vivir congelado dilatando las juntas sin ni siquiera calor
por aquellos como tú de discursos sosos.
Ven, bienvenida, quédate, y no te preocupes por ti porque a mí
ya esto, no me duele.
Yo que aprendí a cerrar con llave por dentro la puerta
de esos que dejan la ventana de par en par abierta, en un quinto sin escalera.

Y ahora…
Recuperando lo que era
dando una oportunidad a lo que acostumbraba y a ella,
dando la mano, el brazo, el cuerpo a veces y el alma a tientas
abro la puta puerta con la ventana entreabierta
y se lanza el gato mientras duermo, y muere, junto a lo que merecía la pena.
Y ahora…
con la mierda por bandera…
permíteme trancarme, poner un candado y no fluir jamás.
Una vez muñeco, es más fácil estar sin Dios pero con Sodoma y Gomorra y Satanás.
Vida
Injustas personas que arrebatan.
Lujuriosas, poseyendo sin pertenencias.
Golosas con la barrigas llenas.
Avariciosas de poder, perezosas y envidiosas hasta de sus propias sombras.
Soberbias aun sin nada, incluso con todo.

Y yo con esta ira que me hierve pensando en otra «bida».
Pararé el mundo para ti ahora que me doy cuenta que el tuyo corre tan rápido, siete por uno, como dicen por ahí.
El mío que siga y corra veloz para que más pronto que tarde te vea y pueda acompañarte una vez más, amigo.
Sólo espérame un poquito más por favor y así quedarnos juntos para toda la vida.
Iré contigo cuando me toque, putos momentos y tiempos inadecuados, y cuando el que mande me dé la suerte de poder ir a buscarte.

Seguro tras ponerse el sol, a lo lejos, se oculte tras la luna llena.
Quizás se asome vergonzosa por un lado por lo que le soplaré a las nubes si aparecieran para poder verla.

Increíble esta paranoia y más, que salga el sol radiante, afortunado, un día menos sin ella.
Vida…
Muerte, islas de plásticos, barrigas vacías, nubes de mierda, desastres, personas no humanas, asesinos, putos animales… y animales extintos, valores en las suelas con los culos petados de egos, lágrimas en el cielo y en mejillas frías, guerras, muerte…la vida.

Bida…
Vida, ahora a las buenas, como debe ser, categórica, vida con be. Sencilla, fácil, suave, delicada, respetuosa, multicolor y muy sonriente y cariñosa.
No tengo ni idea si la uve o la be pero sí tengo claro que para cambiar habrá que hacer algo porque necesito creer que un mundo mejor puede ser y que ella al final con él comieron seitán…

BIDA, mi vida, a partir de ahora, en mi pequeño mundo la escribiré como me salga de los cojones.